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FGSustentable: Sondeo sobre el fomento de empresas en el medio rural, http://t.co/nkxicOf5

Joaquin Nieto: empleo y medio ambiente

Fue la única voz española de la sociedad civil que pudo oírse hasta el final en los pasillos que acogieron la COP15 de Copenhague. Veterano de estas cumbres y sindicalista hiperactivo –fue secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO–, este navarro tiene un extenso currículum vinculado a dos ámbitos principales: empleo y medio ambiente.

Destaca su labor como cofundador y presidente honorífico de la Fundación Laboral Internacional para el Desarrollo Sostenible (Sustainlabour) y del Instituto Sindical de Trabajo Ambiente y Salud (ISTAS). En 2003 recibió el Premio a la Trayectoria Personal en Defensa de la Tierra de Fungesma, además del galardón Vía Apia 2003 otorgado por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental.

¿Cuáles son las mejores armas para hacer frente a la crisis, el desempleo y el cambio climático?
El cambio de sistema energético hacia un modelo sostenible podría ser parte de la solución no sólo a la crisis climática, sino también a la económica. Una economía baja en carbono requiere un cambio en los modelos de producción y consumo tan profundo que representa una nueva revolución industrial. Se necesitan inversiones públicas que favorezcan un nuevo acuerdo global de carácter verde, que reoriente la actividad económica hacia la economía verde que creará millones de nuevos empleos. Hay que emprender reformas financieras y activar el gasto público de forma selectiva para generar un nuevo modelo productivo económica, social y ambientalmente más justo y sostenible.

¿Se están llevando a cabo esas inversiones?
Diversos gobiernos de países de la OCDE han puesto en marcha ambiciosos Planes de Estímulo en los que las inversiones en infraestructuras e I+D+i Verde tienen un papel fundamental, con una doble finalidad: incentivar la actividad productiva para salir rápidamente de la actual situación recesiva, y adquirir posiciones de liderazgo en la nueva economía derivada de la llamada Tercera Revolución Industrial a la que llevará el objetivo de alcanzar una economía baja en carbono.
En Europa, la Comisión Europea y la industria invertirán 3.200 millones de euros en investigación en el marco de la recuperación económica para lograr una economía más fuerte, más ecológica y más competitiva. Los principales receptores son las energías renovables y la eficiencia energética, los edificios energéticamente más eficientes y los vehículos ecológicos.

¿Qué sectores son los más beneficiados?

Si hubiera que destacar algunos éstos serían el agua y la agricultura, el transporte, la edificación y la energía sostenibles. La eficiencia energética y el desarrollo de las energías renovables son vectores clave. La propuesta Global Green New Deal de la ONU recomienda que los países desarrollados ayuden a financiar proyectos de energía limpia, redes inteligentes, y energías renovables. Esto tendría como resultado la creación de decenas de millones de nuevos empleos en todo el mundo.

Sin embargo, ha habido críticas a este tipo de primas y ayudas…
Hay sectores que cuestionan las ayudas públicas a las energías renovables, sin considerar los beneficios que aportan en costes ambientales evitados, en reducción de emisiones de gases de invernadero y de importaciones de energía primaria.
Es el caso del llamado estudio Efectos sobre el Empleo del Apoyo Público a las Energías Renovables (de escaso rigor técnico y cuestionado por informes realizados por expertos del Laboratorio Nacional de Energías Renovables de Estados Unidos (NREL) y del Centro de Referencia de Energías Renovables y Empleo de Istas) que afirmaba, sin demostrarlo, que por cada empleo generado en energías renovables se destruían 2,2 empleos en el conjunto de la economía.

¿Qué terreno es el mejor abonado para el desarrollo de los empleos verdes?
Entre sectores con mayores perspectivas de rápido crecimiento de la empleabilidad destacan las energías renovables. Ha sido uno de los más visibles respecto a la creación de nuevos empleos en el mundo y es uno de los principales sectores de empleo emergentes. La perspectiva de generación de empleos renovables para Europa es espectacular. En España los empleos directos en el sector rondan los 100.000, y otros países pioneros como Alemania han visto la expansión de puestos de trabajo en un período muy corto de tiempo, pasando de 160.500 en 2004 a 278.000 en 2008.
El importantísimo volumen de empleo generado por las renovables está produciendo una intensa transformación en el mundo laboral y profesional de consecuencias duraderas, que no ha hecho más que comenzar. Otro sector especialmente dinámico y en rápido crecimiento es el de la agricultura ecológica. El crecimiento español, incluso con mayor intensidad, sigue tendencias internacionales.

¿Son las energías renovables uno de los principales motores del cambio?

Las energías renovables, como parte del nuevo modelo energético, son el vector principal del cambio de modelo productivo, que debería sustituir el modelo tradicional que ha desembocado en la actual crisis económica, destruido millones de empleos, y que es ambientalmente insostenible, económicamente inviable y generador de un empleo poco cualificado y muy vulnerable. No habrá modelo productivo sostenible sin un extraordinario desarrollo de las energías renovables.
Comprender la evolución de la economía y el empleo en nuestra sociedad requiere también comprender los cambios que ya se han operado de la mano de las renovables así como las perspectivas de futuro, teniendo en cuenta los escenarios energéticos derivados de la agenda climática internacional y de la necesidad de responder a la profunda crisis energética global, además del potencial de cambio para el modelo productivo que representa el cambio de modelo energético y sus repercusiones sobre el empleo en los sectores productores y consumidores de energía.

¿Hay sitio en los sectores tradicionales para el empleo sostenible?

Sin duda. La apuesta sindical en favor de la transformación ambiental de los empleos contempla la oportunidad de crear nuevos puestos laborales, pero también su aplicación como forma de conservar los existentes. Buen ejemplo de ello es la oportunidad que presenta para el sector de la construcción. La modernización del parque edificado actual podría prolongarse durante más de una década mediante la instalación de energías renovables en los edificios.
Si a esto se sumase la obligación de que la nueva edificación fuese energéticamente autosuficiente se transformaría por completo el sector, desarrollando un nuevo know-how, empleándose nuevos materiales que provocarían importantes modificaciones en la industria auxiliar.
También implicaría cambios en el sector energético, desplegándose las redes inteligentes y propiciando otro comportamiento oferta/demanda en el campo de la producción energética.
En el caso del transporte, la tendencia hacia la movilidad sostenible y la electrificación de los vehículos, tendrá también una gran influencia en el sector energético: con energías renovables que alimentarán los motores eléctricos sustituyendo la dependencia del petróleo y con el desarrollo de redes inteligentes que permitirán hacer más eficiente todo el sistema.

Visto así, cuando hablamos de renovables hablamos de algo mucho más amplio…

Desde la perspectiva del empleo, la influencia de las renovables no sólo abarca los empleos directos e indirectos generados por tales fuentes de energía, sino también los empleos de otros muchos sectores como los relacionados con la edificación, el transporte y la industria de automoción, la química o las TICs.
Al fin y al cabo, la estabilidad y calidad del empleo dependerá del dinamismo de la propia economía y viceversa.

¿Cómo resumiría la situación que atraviesa España?
La magnitud del impacto de la crisis en nuestro país no puede atribuirse sólo a factores de índole internacional, ya que en ella influyen los desequilibrios del modelo productivo, con un exagerado crecimiento de la actividad de la construcción, especialización en actividades con bajos niveles de innovación y productividad y alta temporalidad injustificada.
A pesar de ello España, por primera vez en la historia reciente,no tiene una posición marginal en el sistema económico mundial y debería ser capaz de aprovechar sus capacidades desarrolladas en importantes sectores emergentes, entre ellos —y de manera destacada— las energías renovables.

¿Es bueno todo aquel puesto de trabajo que lleve la etiqueta ‘verde’?
No, es fundamental tener en cuenta la calidad del empleo. Algunos que lo parecen no lo son por el daño ambiental causado y muchos no son trabajo decente, pues el proceso utilizado es sucio y peligroso y provoca daños en el medio ambiente o la salud humana. Es el caso de ciertos empleos relacionados con la gestión de los residuos y vinculados a la producción de biocombustibles, donde se han identificado condiciones inhumanas de trabajo.
Para que los empleos verdes puedan representar un puente para un futuro sostenible deben ser trabajo decente. Los empleos verdes y decentes vinculan eficazmente los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducción de la pobreza (1) y protección del medio ambiente (7), contribuyendo a que se ayuden mutuamente en lugar de excluirse.

¿Favorecerá esta futura economía más sostenible la igualdad laboral de género?

La economía verde debería dar lugar a una variedad de oportunidades de empleo en el área administrativa y de servicios. Sin embargo, se pronostica que la mayoría de empleos verdes van a surgir en la construcción, la industria y la ingeniería, donde la representación femenina es significativamente baja.
Es posible que la economía verde involuntariamente excluya a las mujeres. Será necesario implementar una combinación de estrategias tradicionales e innovadoras para que tanto las mujeres como los hombres se puedan beneficiar de la economía verde.

¿Cómo debe llevarse a cabo la transición hacia el nuevo modelo de desarrollo?

El recorrido hacia una economía de bajas emisiones de carbono es un proceso irrevocable, que se producirá más pronto o más tarde, aunque los efectos climáticos no serán los mismos en un caso o en el otro.
Igualmente, por razones de agotamiento de los recursos, las economías se orientarán hacia un uso más eficiente de los recursos naturales, aunque también pueden orientarse hacia una disputa por su control.
Sólo un proceso de transición justa puede generar el consenso y el impulso necesarios para hacer el cambio a tiempo de evitar el cambio climático y en convivencia. Es necesario contemplar los intereses de todos los afectados por la transición a una economía verde, empezando por quienes más necesidades tienen de adaptación al cambio climático, los pobres de los países en desarrollo y los sectores vulnerables a las pérdidas de empleo y renta de los países desarrollados.

¿Qué se precisa para la consecución de esta transición justa?

La creación de decenas de millones de nuevos empleos verdes y la transformación progresiva de cientos de millones de empleos de los sectores tradicionales ayudarán a absorber las eventuales pérdidas de empleo en los sectores en declive.
Sin crear nuevos empleos no es posible una transición justa, pero la asistencia gubernamental a los trabajadores y a las empresas que pudieran verse afectadas o que tuvieran dificultades para el cambio es un complemento necesario. Al igual que el diálogo social y la participación, sin los cuales la transición no sería justa.
No se sabe demasiado acerca de los riesgos y oportunidades en una transición hacia las economías verdes y sostenibles, pero se sabe mucho de otras transiciones que se han realizado por motivos tecnológicos y económicos.
Tal vez nuevas investigaciones sobre este asunto podrían constituir una herramienta muy valiosa para hacer posible el proceso de transición. Tan necesario. Tan urgente.

Fuente: Revista EsPosible

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